Por HERMANN TERTSCH
El País, Madrid,
21.08.92
GUERRA EN LOS BALCANES
Las fuerzas serbias ocupan prácticamente el 70% de la
república, las croatas el 20%
La guerra en Bosnia-Herzegovina había comenzado antes de que
la comunidad internacional aceptara a este nuevo Estado como miembro, y
bastante antes de que el Gobierno de Sarajevo fuera consciente de que no podía
evitar una conflagración aún más grave que las habidas en Eslovenia y Croacia.
Hoy, toda Bosnia-Herzegovina es o ha sido escenario bélico, y los frentes
cruzan toda su geografía.
Las fuerzas serbias ocupan prácticamente el 70% del
territorio de la república, tropas croatas controlan en torno al 20%, y las
fuerzas bosnias, mayoritariamente musulmanas con apoyo croata, luchan en los
límites de unas regiones prácticamente rodeadas por el enemigo serbio. El
desarrollo de la guerra en Croacia fue imponiendo unas realidades sobre el
terreno que durante mucho tiempo fueron ignoradas por Sarajevo. Desde principios
del verano de 1991, el Ejército federal yugoslavo (JNA) se retiró de Eslovenia
y partes de Croacia hacia Bosnia, e hizo de esta república su plataforma para
atacar los territorios croatas a conquistar.
Banja Luka, ciudad de mayoría serbia, se convirtió en el
centro de operaciones del Ejército serbio federal para Eslavonia occidental y
oriental; Bihac sirvió como base aérea para los ataques contra ciudades
adriáticas; Mostar era central de mando para las operaciones contra Dalmacia
meridional. La presidencia bosnia nunca puso impedimentos para estas
operaciones militares contra Croacia desde su territorio, en la vana esperanza
de poder llegar a un acuerdo con el Ejército serbio-federal para evitar la
guerra en su propio territorio.
Las comunidades serbia y croata no cayeron en la ingenuidad
del presidente Alia Izetbegovic y de los habitantes de Sarajevo. Desde
principios de 1991, grupos radicales serbios recibían armas de los arsenales
del Ejército yugoslavo y de los depósitos de la defensa territorial que el
propio Izetbegovic había entregado al Ejército "para evitar que acaben en
manos de un solo grupo étnico".
Los croatas de la Herzegovina, especialmente en su mitad
occidental, ya habían visto con el ejemplo de Croacia que su única salvación
estaba en la autodefensa. Las armas entraron por la costa adriática y desde
Dalmacia. Las autoridades croatas en esta región no fueron a la zaga frente a
la movilización decretada por el Partido Democrático Serbio (SDS) de Radovan
Karadzic. "Si los croatas en la Herzegovina no se hubieran armado, habrían
corrido la misma suerte que los musulmanes en el norte de Bosnia: el
genocidio", manifestó a este periódico Stjepan Kliujic, miembro de la
presidencia en Sarajevo y máximo dirigente de la facción croata leal al Gobierno
de Sarajevo.
Las fuerzas serbias locales armadas por el Ejército y
apoyadas por grupos irregulares procedentes de Serbia, tales como las Águilas
Blancas, dirigidas por Arkan, un delincuente común buscado en varios países, y
los Chetniks de Vojislav Seselj, parlamentario fascista en Serbia,
comenzaron entonces, hace seis meses, lo que ahora se denuncia como depuración
étnica.
Comenzaron en la ciudad de Bijelina, y siguieron en Zvomik,
Visegrad, Foca. Así tomaron las principales ciudades musulmanes en la ribera
izquierda del río Drina, primer paso para controlar toda la franja de Bosnia
oriental, frontera con Serbia. Simultáneamente, y con Banja Luka como
plataforma, comenzó la operación serbia para controlar toda la franja norte de
Bosnia, en parte habitada por croatas en el este y por musulmanes en el oeste.
Esta franja es de vital importancia para garantizar la
comunicación terrestre entre Serbia y las zonas ocupadas por las fuerzas
serbias en el sur de Croacia, la Krajina, la Banija y Kordun. Estas zonas,
oficialmente bajo protección de las Naciones Unidas, han sido
depuradas étnicamente, ya en presencia de los cascos azules. Con este
corredor y con el control serbio en las regiones croatas citadas, los
territorios serbios tienen continuidad desde la Krajina croata, por
la Krajina bosnia, a través del largo corredor al sur de los ríos Una y Sava
hasta la ya citada franja norte-sur a lo largo del río Drina y hasta Serbia.
Objetivos alcanzados
Las fuerzas serbias han alcanzado todos sus objetivos militares
en Bosnia, salvo la toma de la mitad de Sarajevo y la ocupación de Gorazde. El
Consejo de Defensa Croata (HVO) controla la Herzegovina occidental con apoyo de
armamento y oficiales croatas. La defensa territorial bosnia (TO), la única
fuerza incuestionablemente leal al Gobierno de Sarajevo, defiende la capital;
la ciudad de Gorazde; una bolsa aislada de 30 kilómetros de diámetro entre
Bihac, al sur, y Velika Kladusa, al norte, y la región de Zenica y Tuzla.
En zonas de mayoría musulmano-croata, como en el frente de
Turbe y Travnik o Maglaj, las fuerzas bosnias (TO) y el HVO croata combaten aún
juntos. Aunque ha habido roces entre ellas, en especial por el desigual reparto
de las armas llegadas desde Croacia, sus mandos insisten en que la cooperación
es buena. Entre los combatientes croatas hay dos tendencias, los herzegovinos,
que luchan por la anexión de su tierra a Croacia, y una mayoría, miembros de la
comunidad croata diseminada por toda Bosnia, que asegura luchar como bosnios
contra las fuerzas serbias. La cantonización les obligaría a pasar a la
zona controlada por Croacia y dejar a la mayoría musulmana, el 50% de la
población, en apenas el 10% del territorio de esta república.
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