Por HERMANN TERTSCH
El País, Madrid,
24.08.92
TRIBUNA: GUERRA EN LOS BALCANES
La conferencia internacional que comienza el miércoles en
Londres para buscar vías de pacificación en los Balcanes y, en especial, acabar
con la guerra en Bosnia-Herzegovina, reunirá a decenas de líderes políticos de
todo el mundo, cuyo único denominador común es la escasa fe en la consecución
de resultados positivos.
Hace dos semanas, la indignación mundial por las primeras
imágenes de los campos de concentración serbios hacía pensar en que la
Comunidad Europea y las Naciones Unidas acudirían a la conferencia con la
explícita decisión de plantear a Serbia y sus fuerzas en Bosnia-Herzegovina una
amenaza creíble que, al menos, pusiera fin a los crímenes de su limpieza étnica
en los territorios conquistados.
Hoy, sin embargo, la mayoría de los países occidentales ya
han dado marcha atrás, expresado su negativa a intervenir militarmente en
Bosnia y reforzado a las fuerzas serbias en su convicción de que todo les está
permitido, ya que no deben temer mayores consecuencias negativas que un embargo
que sus vecinos ya se encargarán de romper.
Además, para reinstaurar el juicio de que todas las fuerzas
implicadas en la guerra son igual de responsables y, por tanto, nadie merece la
intervención militar internacional en contra de su enemigo, la burocracia de
las Naciones Unidas filtra, días antes de la conferencia, un informe en el que
se dice que los bosnios "podrían" ser los autores de algunas matanzas
atribuidas a los serbios en Sarajevo.
Esta misma burocracia de la ONU, ahora tan ágil en hacer
públicos informes especulativos sobre los responsables de diversas matanzas,
retuvieron durante más de dos meses informes concluyentes sobre la existencia
de los campos de concentración serbios.
Con esta actitud del aparato de la ONU -hay quien sugiere
que aún saturado de nostálgicos del movimiento de No Alineados, en que
Yugoslavia, identificada como su núcleo serbio, fue un campeón-, la Comunidad
Europea dispuesta a seguir enarbolando el embargo como solución y las fuerzas
serbias de Bosnia triunfantes en su política de conquista territorial y
limpieza étnica, la conferencia de Londres se inaugura con las mismas
expectativas, debido a las mismas carencias, que anteriores foros convocados
inútilmente para negociar la paz en la región.
[La conferencia de Londres "no podrá resolver los
problemas en dos días, pero será el punto de partida de un programa de trabajo
continuado que combinará la presión y la negociación", según afirmaba ayer
el secretario del Foreign Office británico, Douglas Hurd, en un artículo
publicado en el Sunday Express. ]
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