Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Bucarest
El País Sábado,
26.09.92
Los rumanos acuden el domingo a las urnas en las primeras
elecciones presidenciales y legislativas conjuntas, con un escenario político
profundamente transformado tras la división del gobernante Frente de Salvación
Nacional (FSN) y un panorama económico y social desesperado. Gran parte de la
oposición, reunida en la coalición de la Convención Democrática, cuenta, por
primera vez, con posibilidades de lograr la mayoría en el Parlamento.
En un momento de profunda inestabilidad en los Balcanes, con
una guerra a pocos kilómetros de sus fronteras, un constante deterioro de las
siempre difíciles relaciones con la vecina Hungría y su propia minoría húngara
en Transilvania y en Banato y la vecina Moldavia -rumana en situación
prebélica-, la coyuntura internacional nunca ha sido peor que la actual en los
tres años del posceausesquismo.
La economía rumana no sale de su postración, los esfuerzos
sinceros del primer ministro saliente Teodor Stolojan por aplicar criterios de
productividad a la industria han naufragado ante la obstrucción y el sabotaje
político de los cuadros intermedios heredados del régimen comunista. La
inversión extranjera, que en los tres años pasados no entró en Rumanía por su
desconfianza en la reforma, es hoy inalcanzable dada la situación económica
global en el continente.
Desencanto económico
La miseria económica, el desencanto por el fracaso de las
reformas en mejorar el nivel de vida, la indignación de aquellos que no han
podido medrar en la corrupción generalizada y la fiebre nacionalista que afecta
a todos los Balcanes han hecho que las relaciones con la minoría húngara y con
Budapest, la defensa de la integridad territorial frente a supuestas
tentaciones expansionistas de Hungría y la reunificación con la Moldavia ex
soviética hayan desempeñado un destacado papel en la campaña. Las propuestas
económicas de todos los partidos no han ido más allá de las habituales
vaguedades y frases hechas. Lemas sobre el mercado libre y el tibio europeísmo
de los partidos democráticos se enfrentan a los que propugnan "la
protección de los trabajadores rumanos contra la explotación extranjera" y
las insidias revanchistas de los húngaros" de los partidos de extrema
izquierda y derecha.
En la pugna por la jefatura del Estado, los dos candidatos
con más posibilidades son el actual presidente, Ion Iliescu, y el candidato de
la Convención Democrática, Emil Constantinescu.
No hay comentarios:
Publicar un comentario