Por HERMANN TERTSCH
El País, Belgrado,
20.12.92
El dilema electoral entre Slobodan Milosevic o Milan Panic
como equivalente a guerra o paz que la oposición y el propio Panic han querido
difundir no ha llegado a gran parte del electorado rural. Son muchos los
pueblos de la Serbia profunda en los que el único cartel electoral visible es
el del presidente actual, omnipresente también en la televisión oficial. Las
posibilidades reales de Panic de ganar las elecciones serían por ello escasas
incluso sin el potencial masivo de manipulación que las autoridades se han
reservado en el recuento. "La única esperanza está en un exceso de
confianza", manifestaba ayer un diplomático occidental. Con el comunicado
de ayer, Milosevic volvía a lanzar el mensaje del patriotismo numantino a los
serbios al tiempo que insistía en presentar a su rival como un vendido a
intereses extranjeros, apoyado por los enemigos de la nación serbia.
El líder serbio de Bosnia, Radovan Karadzic, incluido por
Estados Unidos junto a Milosevic en la lista de presuntos criminales de guerra,
ya ha "votado" por el presidente actual. Medios diplomáticos en
Belgrado no están tan seguros como el presidente federal Cosic de que
Milosevic, Karadzic, otros caudillos serbios y, finalmente, el Ejército Federal
estén dispuestos a acatar un resultado adverso y a aceptar el acceso al poder
de Panic.
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